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FILIPPO DE PISIS

La opera prima de los años veinte era la naturaleza muerta marina, imágenes oníricas de objetos extraños puestos sobre la playa en un inquietante entorno espacial con un fondo de paisaje marino.  Más tarde en  Ferrara, frecuenta a Giorgio De Chirico, Alberto Savinio, Carlo Carrà, y esto trae como consecuencia un breve periodo metafísico.
Arrivado a Roma, descubre el tono cálido de la pintura setecentesca, intercala su vena de poeta y es periodista en varias publicaciones en Ferrara, forma parte del grupo de Italianos de París, que comprendía a De Chirico, Savinio, Campigli, Mario Tozzi y Renato Paresce, para quienes Waldemar George presentó la muestra “Apellidos de Italia” en la Bienal de Venezia en el año 1930.

La influencia veneziana
Al estallar la segunda guerra mundial De Pisis retorna a Milán y en el año 1944 se establece en Venezia donde recibe inspiración de la pintura de Francesco Guardi y de otros maestros venezianos del siglo XVIII.

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